Pérdida de grasa localizada (Parte primera)

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Pérdida de grasa localizada (Parte primera)

Comenzaremos nuestro ciclo de publicaciones con un contenido muy especial que pasa a cuestionar todas las anteriores evidencias científicas en lo que respecta a nutrición y entrenamiento. Dicho contenido, extraído de una publicación en la revista T-Nation es una traducción, en ocasiones libre y en otras tantas más estricta, que no podéis pasar por alto si os preocupa por la pérdida de grasa corporal.

¿De qué va esto?

  • Este programa no es para quienes necesitan perder una gran cantidad de grasa corporal, sino que está enfocado a aquellas personas que necesitan eliminar esos últimos cúmulos de grasa más resistente – valga el anglicismo algo más técnico stubborn fat –
  • Redirigiendo el flujo sanguíneo a zonas localizadas de grasa y contrayendo, de forma posterior, los músculos de la zona adyacente podemos inducir a la lipólisis de la zona concreta.
  • La estrategia de entrenamiento correcta para quemar calorías de zonas localizadas de grasa corporal.

La reducción de grasa en un punto concreto es imposible. No podemos reducir la grasa de una área específica únicamente mediante el entrenamiento de dicha zona. Esto es algo que todo personal trainner decente sabe.

Aunque hay un problema: esto no es estrictamente cierto. Podemos aumentar la pérdida de grasa de una zona específica, hecho comprobado por culturistas de éxito y, ahora, respaldado por la ciencia.

EVIDENCIA ANECDÓTICA

Muchos culturistas de leyenda creían en la reducción de grasa localizada. Así, hicieron no sólo cientos, sino miles de repeticiones en ejercicios de trabajo abdominal no sólo para conseguir un estupendo six pack, sino para obtener una “ventaja respecto a la grasa corporal localizada” en esa zona antes de subir a la tarima.

Desde este momento, muchos “listillos” han escrito sobre esto, argumentando que todo esta presentación de concurso estaba únicamente debida a la dieta previa y al aumento de la actividad cardiovascular sistémica.

Evidentemente, este es un factor muy a tener en cuenta en lo que a la pérdida de grasa se refiere. Sin embargo, es muy posibe que todos estos culturistas – entre los que se incluían algunos de la talla de Arnold, Columbu, Zane, y Corey Everson – supiesen, sin tener conciencia de ello, algo que la ciencia aún no había demostrado como posible. De hecho, esto es algo muy común: un levantador de peso con mediana dedicación descubre cosas, sin ser realmente consciente de ello, que luego algunos frikis de laboratorio corroborarán.

El propio Thibaudeau ha experimentado con esta movilización específica de grasa corporal, afirmando:

“Obtuve en 2001 la primera pista sobre esto, aunque no fui capaz de sumar dos y dos hasta mucho más tarde. Como levantador olímipico sometido a la competición por aquel entonces, tenía unas piernas libres de grasa y un torso con bastante más grasa corporal. Recuerdo comprobar mi chequeo de grasa corporal con unos resultados del 6% en la zona inferior de mi cuerpo y algo superioral 20% en la zona superior.

Estuve entrenando para este tipo de competición durante tres años, haciendo sentadillas 2 veces al día, cada día de la semana, y haciendo un montón de series de sled pulling. Este entrenamiento tan intenso del tren inferior me proporcionó, probablemente, un gran aumento de las vascularización de las piernas. Como veremos más adelante, un área con mayor vascularización es un área en la que es mucho más fácil movilizar grasa. Incluso hoy en día, estando en uno mis momentos de mayor índice de grasa corporal (en torno al 12% – entiendo que habla del tren inferior aquí, dado que antes habló de un 20% en la zona superior -, mis piernas siguen increíblemente vascularizadas”.

Christian experimentó un episodio singular cuando se preparaba para una competición culturista:

“Comencé a ir al gimnasio cada día a primera hora para comenzar con sesiones de cardio. Pese a que el cardio siempre me pareció super aburrido. De hecho, las sesiones de más de 10-15 minutos siempre han sido mentalmente agotadoras para mí, por lo que prefería hacer 10 minutos, algo de trabajo abdominal, otros 10 minutos más, otro poco de trabajo abdominal, etc.

Sorprendentemente, mi abdomen resultó ser la parte más definida de todo mi cuerpo. De hecho, aunque hoy día llegue al mismo porcentaje de grasa corporal, nunca consigo el mismo abdomen que el conseguido gracias a esas sesiones cardio-abs.

No sería hasta años después cuando, en un artículo de T Nation, escrito por el Dr. Lonnie Lowery, obtuve la explicación científica detrás de esta reducción localizada de grasa corporal.

EVIDENCIA CIENTÍFICA

El trabajo de campo suele ser la parte divertida, el estudio científico y sus posteriores conclusiones suele ser un trabajo algo más tedioso, así que vamos a dar un ligero repaso a esto haciendo un pequeño guiño al Dr. Lowery, que ha hecho la parte más pesada por nosotros.

  • El flujo de sangre es un elemento crucial para la eliminación de grasa: Una mala circulación de determinadas zonas del cuerpo – oblicuos y abdominales inferiores, por ejemplo – es sinónimo de pérdidas de grasa muy reducidas. El investigador K. Frayne Notas apunta: “Hay pruebas de que el flujo sanguíneo en el tejido adiposo no es suficiente como para permitir la liberación de todos los ácidos grasos en la circulación sistémica”. Por suerte, podemos manipular el flujo mediante el entrenamiento adecuado.
  • El equilibrio de calorías es importante, claro, pero la investigación científica está apoyando las técnicas de la vieja escuela: La quema de calorías es parte de la ecuación, pero las calorías provienen de diferentes fuentes. ¿Prefieres quemar grasas procedente de la zona abdominal o del glucógeno y triglicéridos de los músculos?
  • Aumentar el flujo sanguíneo puede implicar un aumento de la movilización de grasa de una zona conflictiva: mediante técnicas como la microdiálisis esto se pude conseguir de forma notoria. La microdiálisis implica la utilización de tubos minúsculos en las zonas concretas de grasa subcutánea que se quiere exterminar, como la parte inferior del estómago, por ejemplo, y medir la degradación de grasa mediante indicadores como el gricerol y los ácidos grasos en el fluido intersticial. Aumentando el flujo sanguíneo en este área aumenta la pérdida de grasa localizada . “That’s spot reduction” dice el Dr. Lowery.
  • El flujo de sangre y la lipólisis son, generalmente, más altos en el tejido adiposo subcutáneo adyacente al músculo que se contrae. (Stallknecth, 2007)

Hasta aquí, algunas las evidencias científicas obtenidas de la traducción de TARGETED FAT MOBILIZATION de T-Nation. En la segunda parte de nuestra traducción os propondremos el entrenamiento concreto para dicha movilización de grasa localizada más pertinaz.

¿Te lo vas a perder?

Por | 2013-11-25T17:10:26+00:00 |Nutrición|0 Comments

Sobre el autor:

Amante del deporte y la alimentación. De profesión comunicador y co-fundador de Nutrimas.

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