Y aunque ya casi rozamos el ecuador del mes, aún alguno que otro no ha comenzado con los propósitos de nuevo año. Muchos son los que comparten un mismo proyecto para este 2018: cuidar la alimentación. Si estas entre ellos aquí tienes unas sencillas pautas sobre cómo empezar esta ardua y satisfactoria tarea.

  1. Comienza el día con el desayuno equilibrado y cargado de energía.

Un ejemplo de ellos sería: tostadas de cereal integral acompañadas de grasa saludables como puede ser AOVE o aguacate y algo de proteína: queso, yogur, huevo,….

Si queremos algo más contemporáneo, más moderno, menos clásico: avena con leche o yogur, frutos secos, fruta fresca, semillas, canela, cacao puro, coco rallado,…

  1. Vuelta a la rutina nutrimasEvita llegar a las comidas principales con excesiva hambre

Para ello no te olvides de las dos pequeñas tomas de media mañana y media tarde. Algunas opciones: fruta de temporada, frutos secos, lácteos,…

Deja los ultraprocesados como las gallestas, tortitas, cereales, zumos, postres lácteos… por muy light que te parezcan.

  1. Reduce los azúcares añadidos y la sal.

Se encuentran  en muchos productos que a priori nos parecen saludables. Cuanto menos procesado esté mejor. Elige alimentos y no productos, es un buen truco para llenar tu cesta de la compra de salud.

  1. Estable un horario fijo, crea una rutina.

Puede parecer una banalidad pero lo cierto es que nuestro organismo nos lo agradece. Crea un patrón de alimentación, un horario de comidas fijo (en la medida de los posible) y un buen descanso ha demostrado efectos positivos sobre la salud de la población. Se relaciona también con menos índice de atracones, pulsiones por la comida, exceso de azúcares, menor apetencia por producto ultraprocesados, etc, etc,…Todo esto nos ayuda a alcanzar un estado pleno de salud y bienestar.

  1. Incorpora fibra, incorpora alimentos integrales o de grano entero

Tiene infinidad de funciones, algunas muy conocidas y otras no tanto: regula el tránsito intestinal, previene el estreñimiento, nos ayuda a sentirnos más saciados durante más tiempo, sirve de alimento para nuestros “bichitos” intestinales (flora intestinal),…

  1. Evita a toda costa las dietas milagro.

En realidad, evita cualquier tipo de “DIETA”. La idea es que establezcamos un patrón de alimentación que perdure en el tiempo. Hablar de dieta implica un principio pero también un fin!!!  Cuando hablamos de alimentación…siento deciros que no existen los milagros. Busca algo que realmente funciones y nosotros tenemos ese “algo”.

  1. ¿Fobia a las grasa?

Depende. No podemos olvidarnos de las grasas “buenas” presentes en los frutos secos, el aguacate, los lácteos enteros,….

Tienen muchas funciones benediciosas e imprescindibles para nuestro organismo. Además las grasas son uno de los nutrientes más saciantes que existen.

  1. Bebe, pero bebe agua

La hidratación de la que tantas y tantas veces hemos escuchado hablar. Importantísima para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. No se trata de beber agua simplemente, sino añadir alimentos ricos en esta como por ejemplo: frutas, verduras, leche, clara de huevo, etc,… Zumos, refrescos, batido,…mejor los dejamos a un lado, con * que más adelante aclararemos.

Como sabemos que una imagen vale más que mil palabras….proximamente tendréis toda esta información, aún más de tallada en forma de videos caseros con caras conocidas del equipo.  Está atento y no pierdas detalle!!